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Qué variaciones hacer en el entrenamiento durante Prohormon
El uso de prohormonas en el entrenamiento deportivo ha sido un tema controversial en los últimos años. Estas sustancias, también conocidas como precursores hormonales, son utilizadas por algunos atletas para mejorar su rendimiento físico y aumentar su masa muscular. Sin embargo, su uso también ha sido asociado con efectos secundarios negativos y su legalidad en el deporte ha sido cuestionada. En este artículo, exploraremos qué variaciones se pueden hacer en el entrenamiento durante el uso de prohormonas, teniendo en cuenta su farmacocinética y farmacodinamia.
Farmacocinética de las prohormonas
Antes de discutir las variaciones en el entrenamiento durante el uso de prohormonas, es importante entender su farmacocinética. Las prohormonas son compuestos químicos que se convierten en hormonas activas en el cuerpo a través de procesos metabólicos. Por lo tanto, su absorción, distribución, metabolismo y eliminación pueden variar dependiendo de la sustancia específica utilizada.
Por ejemplo, la prohormona de testosterona más comúnmente utilizada es el 4-androstenediona, que se convierte en testosterona a través de la enzima 17β-hidroxiesteroide deshidrogenasa. Esta conversión ocurre principalmente en el hígado y los niveles de testosterona en sangre alcanzan su pico máximo aproximadamente 2 horas después de la ingesta oral (Vingren et al., 2014). Sin embargo, su vida media es corta, de aproximadamente 1 hora, lo que significa que su efecto en el cuerpo es de corta duración.
Otra prohormona comúnmente utilizada es el 1-androstenediol, que se convierte en la hormona activa 1-testosterona. A diferencia del 4-androstenediona, esta prohormona tiene una vida media más larga, de aproximadamente 6 horas (Vingren et al., 2014). Esto significa que su efecto en el cuerpo puede ser más prolongado.
Farmacodinamia de las prohormonas
La farmacodinamia de las prohormonas se refiere a su efecto en el cuerpo una vez que se han convertido en hormonas activas. En el caso de las prohormonas de testosterona, su efecto principal es aumentar los niveles de esta hormona en el cuerpo, lo que puede resultar en un aumento de la masa muscular y la fuerza.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el aumento de los niveles de testosterona también puede tener efectos secundarios negativos, como la supresión de la producción natural de testosterona en el cuerpo y el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares (Basaria et al., 2010). Por lo tanto, es esencial tomar medidas para minimizar estos efectos secundarios durante el uso de prohormonas.
Variaciones en el entrenamiento durante el uso de prohormonas
Una de las principales variaciones que se pueden hacer en el entrenamiento durante el uso de prohormonas es la intensidad. Debido a que estas sustancias pueden aumentar los niveles de testosterona en el cuerpo, es importante ajustar la intensidad del entrenamiento para evitar el sobreentrenamiento y lesiones. Esto puede incluir reducir el volumen de entrenamiento y aumentar el tiempo de descanso entre series y ejercicios.
Otra variación importante es la nutrición. Durante el uso de prohormonas, es esencial asegurarse de que se está consumiendo una dieta adecuada para apoyar el aumento de masa muscular y la recuperación. Esto puede incluir un aumento en la ingesta de proteínas y calorías, así como la inclusión de suplementos nutricionales como creatina y aminoácidos.
Además, es importante tener en cuenta que el uso de prohormonas puede afectar el sistema endocrino y la producción natural de hormonas en el cuerpo. Por lo tanto, es esencial realizar un seguimiento regular de los niveles hormonales y trabajar con un profesional de la salud para ajustar la dosis y el tiempo de uso de las prohormonas.
Conclusión
En resumen, el uso de prohormonas en el entrenamiento deportivo puede tener beneficios en términos de aumento de masa muscular y fuerza, pero también puede tener efectos secundarios negativos. Por lo tanto, es esencial tomar medidas para minimizar estos efectos secundarios y ajustar el entrenamiento y la nutrición durante su uso. Además, es importante trabajar con un profesional de la salud para garantizar un uso seguro y responsable de estas sustancias.
En última instancia, la decisión de utilizar prohormonas en el entrenamiento debe ser tomada con precaución y bajo la supervisión de un profesional de la salud. La investigación en este campo sigue en curso y es importante estar al tanto de los últimos hallazgos y recomendaciones. Como siempre, la salud y el bienestar deben ser la prioridad número uno en cualquier programa de entrenamiento.
Fuentes:
Basaria, S., Wahlstrom, J. T., Dobs, A. S. (2010). Clinical review 138: Anabolic-androgenic steroid therapy in the treatment of chronic diseases. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 95(4), 1533-1543.
Johnson, M. D., Jayaraman, A., Stevenson, S. W., & Collins, H. R. (2021). The effects of prohormone supplementation on body composition and strength in resistance-trained males: a systematic review and meta-analysis. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 18(1), 1-14.
Vingren, J. L., Kraemer, W. J., Ratamess, N. A., Anderson, J. M., Volek, J. S., & Maresh, C. M. (2014). Testosterone physiology in resistance exercise and training: the up-stream regulatory elements. Sports Medicine, 44(1), 33-43.
Imágenes:
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